 |
| Roncesvalles, punto de partida |
Hace tiempo que me ronda la idea de hacer el Camino de Santiago, por fin me he puesto en marcha. Con la mochila a la espalda y las botas calzadas inicio el periplo...
Mi despiste general me ha dado fama, lo del norte, sur, este y oeste o buscar las estrellas para orientarme no se me da nada bien, a pesar de que siempre estoy en la luna, por esta razón me acompañará mi amiga Ana en las primeras etapas, luego en septiembre será Javier, mi marido, quien guie mis pasos hasta Santiago.
Salimos de Roncesvalles a las 9 de la mañana con el sol iluminando el sendero, nuestros sentidos alerta para contemplar la belleza del paisaje e impregnarnos del aroma que rezumaban el boj, los pinos, el musgo húmedo...